Visita "CAJA DE SUEÑOS"

31 may. 2008

Para Construir un Edificio...


Desde muy niña me ha llamado la atención la construcción.

No soy ingeniera civil porque las matemáticas me dan pereza, yo soy más bien de letras, pero siempre siempre siempre (¿se nota el énfasis en S I E M P R E?) he sentido curiosidad por cómo se hace una casa y cómo se pone un techo.

Mi conocimiento elemental parte de la observación (así nace la filosofía también) puesto que vivo en una ciudad en donde hay construcciones por todas partes y en un distrito en donde tengo edificios en plena construcción por todos lados. Es una ventaja.

De mi observación he aprendido:

- Se parte de un plano, unos cálculos y un plan de acción.

- Se escarba (se hacen hoyos o zanjas) para poner las bases.

- Se Colocan las Bases que son las que sostienen todo el armazón y son las que prevén hasta dónde y hasta cuánto puede aguantar el adificio.

- Se construye un armazón.

- Se "rellena" el armazón.

- Se arma el techo o tejado.

- Se ponen los detalles.


Es fascinante mirar a los obreros ir día a día dando forma a una construcción nueva, a algo que no estaba allí, a algo que sólo estuvo en la mente del Arquitecto.

Bien.

¿Has pensado alguna vez que tú eres una obra maestra de construcción de un Arquitecto infinito y sabio?

Piénsalo...

29 may. 2008

Mis Confesiones.

Cuando uno lee un libro de Autoayuda (todos los que he leído, por lo menos) suele encontrar entre sus páginas las “confesiones” del autor. Es una sección donde quien escribe nos cuenta cómo era su vida antes de “darse cuenta de…” o simplemente cómo era antes de tocar fondo y decidir ir hacia arriba (tocado fondo, sólo queda o ahogarse o subir).

Es la idea de este blog el brindar a sus lectores y visitantes esporádicos una idea de cómo es la vida de la autora, cómo ha sido, la magnitud del “mal tiempo” pasado y la manera cómo se sale adelante.

También se explican algunas contrariedades en tiempo presente que nunca faltarán en la vida del lector y se brindan algunas herramientas para salir adelante.

Es con esa finalidad con la que se “toca” el pasado y con la que se hacen “confesiones”.

Si leemos el post anterior y respondemos a la pregunta ¿Qué harías tú si no tuvieras que preocuparte de trabajar y mantener una familia? Mi respuesta es simple y sencilla, haría exactamente lo que hago: escribir, informar y ayudar a que las personas no se sientan solas y sepan que hay salida a cualquiera que sea su problema. Y la respuesta está dentro de nosotros, no fuera.

Es por eso que hacer este blog es tan reconfortante para mí.

Espero que el visitarlo también lo sea.

28 may. 2008

LEY DEL DHARMA

(Recibí esta lectura por correo electrónico, y la comparto)
Ley del Dharma.

Esta ley dice que nos hemos manifestado en forma física para cumplir un propósito. «Dharma» es un vocablo que significa propósito en la vida. El campo de la potencialidad pura es la divinidad en su esencia, y la divinidad adopta la forma humana para cumplir un propósito.

De acuerdo con esta ley, cada uno de nosotros tiene un talento único y una manera única de expresarlo. Hay una cosa que cada individuo puede hacer mejor que cualquier otro en todo el mundo, y por cada talento único y por cada expresión única de dicho talento, también existen unas necesidades únicas.

Cuando estas necesidades se unen con la expresión creativa de nuestro talento, se produce la chispa que crea la abundancia. El expresar nuestros talentos para satisfacer necesidades, crea riqueza y abundancia sin límites.



La ley del dharma tiene tres componentes.

El primero dice que cada uno de nosotros está aquí para descubrir su verdadero yo, para descubrir por su cuenta que el verdadero yo es espiritual y que somos en esencia seres espirituales que han adoptado una forma física para manifestarse. No somos seres humanos que tienen experiencias espirituales ocasionales, sino todo lo contrario: somos seres espirituales que tienen experiencias humanas ocasionales. Cada uno de nosotros está aquí para descubrir su yo superior o su yo espiritual. Esa es la primera forma de cumplir la ley del dharma. Debemos descubrir por nuestra cuenta que dentro de nosotros hay un dios en embrión que desea nacer para que podamos expresar nuestra divinidad.

El segundo componente de la ley del dharma es la expresión de nuestro talento único. La ley del dharma dice que todo ser humano tiene un talento único. Cada uno de nosotros tiene un talento tan único en su expresión que no existe otro ser sobre el planeta que tenga ese talento o que lo exprese de esa manera. Eso quiere decir que hay una cosa que podemos hacer, y una manera de hacerlo, que es mejor que la de cualquier otra persona, en este planeta. Cuando estamos desarrollando esa actividad, perdemos la noción del tiempo. La expresión de ese talento único, o más de uno en muchos casos, nos introduce en un estado de conciencia atemporal.

El tercer componente de la ley del dharma es el servicio a la humanidad, servir a los demás seres humanos y preguntarse: -¿Cómo puedo ayudar? ¿Cómo puedo ayudar a todas las personas con quienes tengo contacto? Cuando combinamos la capacidad de expresar nuestro talento único con el servicio a la humanidad, usamos plenamente esta ley. Y cuando unimos esto al conocimiento de nuestra propia espiritualidad, el campo de la potencialidad pura, es imposible que no tengamos acceso a la abundancia ilimitada, porque ésa es la verdadera manera de lograr la abundancia.

Y no se trata de una abundancia transitoria; ésta es permanente en virtud de nuestro talento único, de nuestra manera de expresarlo y de nuestro servicio y dedicación a los demás seres humanos, que descubrimos preguntando: «¿Cómo puedo ayudar?», en lugar de: «¿Qué gano yo con eso?»


La pregunta «¿Qué gano yo con eso?» es el diálogo interno del ego. La pregunta «¿Cómo puedo ayudar?» es el diálogo interno del espíritu. El espíritu es ese campo de la conciencia en donde experimentamos nuestra universalidad. Con sólo cambiar el diálogo interno y no preguntar «¿Qué gano yo con eso?» sino «¿Cómo puedo ayudar?», automáticamente vamos más allá del ego para entrar en el campo del espíritu.


Y aunque la meditación es la manera más fácil de entrar en el campo del espíritu, el simple hecho de cambiar nuestro diálogo interno de esta manera también nos brinda acceso al espíritu, ese campo de la conciencia donde experimentamos nuestra universalidad.


Si deseamos utilizar al máximo la ley del dharma, es necesario que nos comprometamos a hacer varias cosas:

Primer compromiso: Por medio de la práctica espiritual buscaremos nuestro yo superior, el cual está más allá de nuestro ego.

Segundo compromiso: Descubriremos nuestros talentos únicos, y después de descubrirlos disfrutaremos de la vida, porque el proceso del gozo tiene lugar cuando entramos en la conciencia atemporal. En ese momento, estaremos en un estado de dicha absoluta.

Tercer compromiso: Nos preguntaremos cuál es la mejor manera en que podemos servir a la humanidad. Responderemos esa pregunta, y luego pondremos la respuesta en práctica. Utilizaremos nuestros talentos únicos para atender a las necesidades de nuestros congéneres los seres humanos; combinaremos esas necesidades con nuestro deseo de ayudar y servir a los demás.


Hagamos una lista de nuestras respuestas a estas dos preguntas: ¿Qué haría yo si no tuviera que preocuparme por el dinero y si a la vez dispusiera de todo el tiempo y el dinero del mundo? Si de todas maneras quisiéramos seguir haciendo lo que hacemos ahora, es porque estamos en dharma, porque sentimos pasión por lo que hacemos, porque estamos expresando nuestros talentos únicos.

La segunda pregunta es: «¿Cuál es la mejor manera en que puedo servir a la humanidad?» Respondamos esa pregunta y pongamos la respuesta en práctica.

Descubramos nuestra divinidad, encontremos nuestro talento único y sirvamos a la humanidad con él; de esa manera podremos generar toda la riqueza que deseamos.

Cuando nuestras expresiones creativas concuerden con las necesidades del prójimo, la riqueza pasará espontáneamente de lo inmanifiesto a lo manifiesto, del reino del espíritu al mundo de la forma.


Comenzaremos a experimentar la vida como una expresión milagrosa de la divinidad, no ocasionalmente, sino a toda hora. Y conoceremos la alegría verdadera y el significado real del éxito, el éxtasis y el júbilo de nuestro propio espíritu.

El Amor, el Amor.

Sobre esto no he tomado curso alguno, porque no está en mis prioridades. Es curioso pensar eso, sobretodo en una mujer sola, que necesita tanto ser escuchada, ser acariciada y… sentirse especial para un hombre especial.

Ayer (en otro blog) comentaba algo que me pasó hace muchos años la primera vez que me enamoré. Y lo hice riéndome un poco del tema porque han pasado casi 16 años y no me causa más que gracia o ternura por mi inocencia. O al menos eso pensaba.

Luego me puse a pensar ¿por qué razón siendo yo como soy (pragmática y rápida para el “desenamoramiento”), cada vez que pienso en “él” lo hago con temor a lastimarme?). Y me puse a repasar mis enamoramientos para ver el patrón de conducta.

Es un patrón aparentemente diferente al de mis relaciones amorosas (de lo cual ya hablé) en las que el patrón de conducta es: él me quiere, yo no merezco ser querida, si él ve algo bueno en mí, tengo que agradecerlo y tratar de quererlo o al menos parecerlo.

Hoy voy a hablar de las pocas otras veces que he tenido “amores platónicos”.

En el primero hay una marca imborrable: él no me quería. Es decir, el único chico que yo elegí, que me gustó a mí, no quiso saber nada de mí. No le gusté. Con lo que parece que aprendí a que no importan mis sentimientos, la clave es que “él” sienta algo. (¿El patrón de enamoramiento de mis relaciones amorosas?… sí.). No se me pasó porque nunca tuve chance de confrontarlo a él o a mis sentimientos. No se me pasó porque no volví a pensar en ello al terminar la secundaria. El saber ahora que está casado y que no es posible ni soñar con él… me ha llevado a confrontarlo y cerrar ese capítulo que anda por ahí, perdido.

El siguiente chico en el que me fijé fue un numerario español que me dio clases de algo en la Universidad. Me parecía guapísimo, se me cortaba la respiración cuando le hablaba y a él se le cortaba también cuando me hablaba a mí. Ah, no he dicho que en ese momento yo era numeraria. Nunca le dije ni le di a entender nada. Ni él a mí. Y se me pasó cuando el sacerdote confesor me dijo que cuide mi vocación y la de “mi hermano” y que si lo que necesitaba era saber que soy tan bonita como para poner una vocación en peligro, que sepa que sí, pero que no siga jugando con fuego. “Entonces sí le gusto” –me dije- y me apreté más fuerte el cilicio (en esta foto el señor sostiene en su mano un cilicio, la parte puntiaguda va en las entrepiernas y causa heridas sangrantes muchas veces) y me olvidé de él. Luego él viajó y no supe nada más.

Casi al final de mi carrera conocí a un chico un año mayor que yo, por quien todas las de mi clase suspiraban. El primer puesto de su promoción (coleccionista de primeros puestos), atractivo, inteligente, pedante (qué atractivos son los pedantes) y me enamoré platónicamente de él. Seguía siendo numeraria, pero tenía un “enamoramiento” que tenía que pasar (sabía que iba a pasar). Como es lógico (lógico para quien conoce el opus, si no lo conoces mira un poco AQUÍ) yo tenía la intención de ser numeraria hasta la muerte, así me tenga que morir joven para lograrlo (lavado de cerebro que le dicen).

Así que lo primero que hice fue ir a mis “Directoras” a decirles que estaba enamorada de este chico, que lo veía todos los días porque recibía clases en el salón del costado y que yo era muy grosera y pesada con él como para que no entre si yo estoy, pero así y todo me cruzaba con él y sentía que se me salía el corazón (adolescente tierna). Mi “Directora” (una jovenzuela de 21 ó 22 años en ese entonces) me dijo que ponga “más medios”, que si él entraba, yo saliera, que si el salía, yo entrara, que no hable con mis amigas si él estaba con ellas, que si él venía por la derecha yo huya por la izquierda.

Lo hice tal cual. El resultado: me obsesioné con él. Tanto así que deseaba no ser numeraria. (El chico no me había dicho ni media palabra, ni se me había insinuado). Llegó el verano y con él las vacaciones y con ellas mi encierro anual para “estudiar doctrina”… del opus, claro. El encierro (llamado “semestre”) era en Lima (la capital) y allí viajamos.

Claro, viajamos las numerarias y viajaron nuestras amigas y sus amigos, porque Lima era el único sitio para hacer prácticas pre- profesionales. Y viajó “él”. Yo no sé si él lo sabe, pero me pasé todo el verano oyendo hablar de él a mis amigas y sabiendo casi exactamente qué había hecho todo ese tiempo. Una tortura.

Luego los del opus decidieron que me vaya. Me rompieron el alma y me fui. Así que cuando quise empezar a verle el lado positivo al asunto de ya no ser numeraria, se me ocurrió que lo único bueno era que podía acercarme a ese chico que tantos desvelos me había causado.

Me acerqué. No era pedante, es un ángel. Un chico buenísimo. El mejor de los amigos. Y me di cuenta que mi enamoramiento de todos estos meses pasados había sido unilateral. Él apenas sabía que yo existía y que era bastante odiosa con él (estrategia para alejarlo de mi) y nada más. Se me pasó el enamoramiento y nació una amistad grande, fuerte y sincera. Se me pasó como por arte de magia. Como quien despierta de un sueño.

Ahí me fijé en un chico de mi clase, muy amigo mío, simpático (olía delicioso siempre y eso era lo que me gustaba más de él). Así que decidí que él me gustaba. Andábamos siempre juntos o en grupo. La verdad era tan platónico que nunca me provocó darle un beso o un pellizcón juguetón, ni a él tampoco. Un buen día una amiga muy querida me dijo que a ella le gustaba el chico. Así que en ese acto se me acabó el gusto a mí. Yo quería que mi amiga esté con él y yo a un costado. Fría y calculadora creo que me dijo él (cuando le comuniqué mi paso al costado). Y sí, a lo mejor. A mi el encantamiento se me acabó ese día, en mi casa, cuando ella me dijo que le gustaba él y que si a mi me gustaba también ella no quería problemas.

Luego vinieron los enamoramientos por internet mezclados con mi lío mental- espiritual causado por el opus, que me dejaron hecha un desastre y así me quedé.
Algunos años después vi a un chico guapísimo entrar en mi clase de la maestría. Ese mismo día contó que se acababa de casar. Eso fue todo. No me gustó más. Aunque había una gran afinidad intelectual y nos hicimos muy amigos y (sobretodo) compañeros de clase y miembros de grupo de estudio.

Es como si supiera que los amores platónicos o el gusto por alguien están condenados a fracasar, que a la primera “mala noticia” los corto de raíz y no vuelvo a pensar en ellos.

Entonces yo no necesito a otro chico en mi vida a quien yo le guste y que parezca que me quiere. Lo que yo necesito es a un chico que me guste. Alguien que me provoque atraer, alguien que haga que yo no me desanime al primer “inconveniente”. Alguien que me “cueste” y a quien valore. Y (obvio) que me valore a mí.

Sí, muy difícil… la verdad, me da pereza. Es por eso que no es una prioridad en mi vida el encontrar el amor…

¿Y si llega?

Prosperidad y Abundancia

Tomé un curso para atraer prosperidad a mi vida y no me puedo quejar.

No me puedo quejar del curso porque fue dado con mucho amor y energía positiva. No me puedo quejar de los compañeros, que eran entusiastas y alegres en su mayoría.

No me puedo quejar del Universo porque me dio exactamente lo que yo estaba enviando:

- No conseguí el trabajo al que postulaba a pesar de tenerlo casi seguro
- No conseguí ninguno de los otros dos trabajos que me dijeron que yo era lo máximo, pero… no conocía a nadie.
- Vacié mi armario para aplicar el principio del vacío y… no tengo qué ponerme (ni lo tuve en verano ni lo tengo ahora que hace frío).
- Sin embargo encontré dos cosas: “Usted Puede Sanar su Vida” (Louise L. Hay) y “El Poder del Ahora” y me enteré de qué pasaba conmigo.

No conseguía atraer nada aplicando “El Secreto” ni el “Poder de la Intención” porque dentro de mi tengo un conflicto con el pasado no resuelto que además es una piedra en el camino (en mi camino).

Encontrar cuál es esa piedra me ha costado trabajo, pero creo que vale la pena.

¿No te gustaría encontrarla también?

27 may. 2008

No Estamos Libres

Hace poco contaba que tenía rabia, y hoy contaba que me dejé agobiar por recuerdos y por imaginaciones.

Muchas veces en la lucha por ser feliz y por estar bien y hacer bien a nuestro alrededor el momento puede parecer adverso. Puedes tener ganas de mandar al carajo al planeta entero y dejarte morir.

Hay muchas maneras de desanimarse, te puedes volver apático, te puedes volver cínico, te puedes volver hipócrita, te puedes volver de piedra.

Sea cual sea la forma, siempre puedes regresar a casa, volver al momento presente, respirar, sentir la vida dentro de tu cuerpo y dejarte fluir en el milagro de ser y en el milagro de todo lo que aún no se ha manifestado.

Siempre hay un camino de regreso... sólo hay que querer encontrarlo.

Los Recuerdos

Marco musical:



Hoy ha sido un día pesado. El cielo gris de Lima, el eco de los años cumplidos, la vuelta a la monotonía de enviar currículos y el saber que mi primer amor platónico está casado... todo junto ha traido pensamientos grises.

Luego me puse a pensar "¿Y qué será de mi cuando me entere que ÉL (mi sperm donner) está casado? ¿será suficiente el no tener contacto con nadie de su entorno para no enterarme nunca? ¿y si un día la hermana pone en el facebook la foto de sus sobrinitos? ¿Cómo me sentiré cuando no aparezca mi hijo en las fotos familiares?"

Bueno, de más está decirlo que si ese supuesto se cumple (que si sigo pensando tan fuerte en ello, seguro que se cumplirá) me sentiré fatal. Y para darle más gusto al cuerpo, ya me estoy sintiendo fatal desde hoy.

O lo estaba... hasta que me di cuenta.

Lo único que cuenta es el HOY. Lo que pasó ayer no lo voy a poder cambiar, lo que pase mañana no lo sé, ni siquiera sé si estaré viva... hoy puedo controlar mis sentimientos, hoy estoy aquí, tengo todo lo que necesito, amo y soy amada y encima hago cosas divertidas todo el día.

Debemos vivir hoy y ahora... y los recuerdos sirven solamente para hacer poemas y venderlos (sirven sólo si son rentables).

Tablon de Sueños

Hace pocos días un amigo me envió un consejo para hacer mi propio tablón de sueños. Una que es exagerada tiene su propia “Caja de Sueños” jeje.

En realidad la idea es “ilustrar” tus sueños y tus deseos, observar esas ilustraciones y sentir como si ya los tuvieras. No es muy difícil.

Hay que elegir las figuras de lo que uno quiere, por ejemplo mi obsesión es por un jeep rojo. Yo no sé qué le veo, pero siempre he querido un jeep rojo. Así que es fácil para mi, encontrar una figura de un jeep rojo y pegarlo en mi tablón de sueños (en mi caja de sueños y en mis regalos de cumpleaños también).

Algo que me resulta más difícil (a veces) es decidir si quiero una familia o si sólo quiero un departamento para mi hijo y para mi… criarlo bien, darle una carrera, que se case y me mande a un asilo y acabar mis días con otros viejitos como yo.

He decidido que quiero una familia, un esposo y una hijita más. Así que he encontrado la foto de un chico con una niña y lo he pegado en mi tablón.

Lo más fácil es encontrar figuras de dinero, de cheques o de monedas. Es lógico que todos queremos siempre un poco más de dinero.

He dividido el “tablón” en secciones, en una está el dinero y el trabajo, en otra la familia, en otra los viajes, en otra mi casa, en otra… sí, mi carro rojo. En el medio hay una foto mía sonriente feliz. También he puesto una foto mía con mi niño.

Aquí dejo una “foto” de mi tablón para que se hagan una idea… y suerte con el de ustedes.

23 may. 2008

Sexo, Adrenalina y Salvación

Tengo una confesión qué hacer...

Anoche estaba yo demasiado enganchada con un blog y leí mucho mucho. Y ahora me provoca hablar sobre ello en términos: pontificales.

Eso en principio me molesta. Me caigo muy mal cuando me encuentro analizando las vidas ajenas y yo no soy ni mejor ni peor que nadie, solo diferente y por no estar en el problema, pues no sé cómo reaccionaría yo.

Por eso no digo la fuente, sólo un problema que no es exclusivo de la chica de ese blog.. en otras palabras, tengo alguna que otra amiga que vive exactamente igual y yo no lo comprendo, exactamente igual...


HISTORIA:
Juanita vive en una relación asfixiante con un tipo por muchos años, hay golpes, infidelidades perdonadas, maltratos verbales, humillaciones. Y ella sigue allí, tan estoica...
Y un día, en pleno llanto y rechinar de dientes (de ella) aparece un tipo maravilloso, que la ama, que la acepta, que se la lleva con él, que se agarra a golpes con el anterior y la libera: un príncipe azul.
Años después, el príncipe azul resultó ser un dragón perverso, no la entiende, no la quiere, no se desvive por ella. Y ella se reencuentra con un antiguo amor, que está dispuesto a todo para salvarla de una relación castrante. Inician una relación clandestina y pronto la liberará: otro príncipe azul.
No tengo razones para no pensar que este nuevo príncipe azul en dos o tres años se convertirá en un ogro y ella buscará otro prícipe que la libere.

No soy maga ni bruja ni adivina, sólo observo un patrón de conducta que se debe acabar: ella busca culpables de su infelicidad afuera de ella y además en el estado en el que está, sólo atrae a ese tipo de hombres: príncipes por dos días y ogros el resto del tiempo (Dr. Jekill...y Mr. Hide).

Ya sé, ya sé, es fácil decirlo para alguien que no ha vivido eso, pero tengo yo un patrón de conducta similar/parecido que confieso ahora para que se vea que no es un juicio, sino un intento de ayuda.

Mi historia:
Estaba triste y deprimida porque no me aceptaban en "un sitio" y como basaba mi autoestima en la estima que otros me tengan, pues me hallaba en el punto más bajo de mi amor propio. Aparece de la nada un chico, que me dice que le gusto, que me dice que me quiere y que me dice muchas cosas más. Trasladé mi autoestima a la estima que él me tenga, y como me dijo que me quería... acepté tener una relación con él. Cuando resultó que no me quiso, trasladé mi autoestima al afecto de otro chico, y así. Cuando parecía que ya había superado mi dependencia de "ese sitio" y si me aceptaban o no me daba igual, trasladé mi autoestima al afecto que un amigo de
internet me tenía, al resultar que él no me quería, me deprimí más. Y me fui a los brazos de alguien que "siempre me había amado". Y ahí concebí a mi hijo.
Patrón de conducta: basaba mi amor propio en el afecto que otros me puedan dar o no dar y me he liado con tipos que "parecían amarme" sin siquiera preocuparme por qué es lo que yo sentía por ellos. En casi todos los casos, yo no sentía nada, sólo el agradecimiento de que me quieran un poco.

Lo importante de los patrones de conducta es:
1. Detectarlos.
2. Corregirlos.

Aunque con el mero hecho de detectarlos ya estamos corrigiendo.

El problema es que "no hay peor ciego que el que no quiere ver" y muchas veces no nos damos cuenta de que los únicos responsables (no culpables) de nuestra infelicidad somos nosotros mismos. Es como si nos hubiéramos dicho: no voy a ser feliz, me voy a conformar con paliativos, paliativos como el sexo y la adrenalina que provocan cierto tipo de relaciones y la idea de un príncipe salvador, que siempre vende.

¿Qué me ayudó?
Pues un amigo me recomendó este libro, que ha sido sanador en muchos sentidos. Y se lo recomiendo a quien quiera (hombres o mujeres) que al leer este post haya detectado un patrón de conducta similar a los descritos:

Mujeres que Aman Demasiado

También hay:
Meditaciones para Mujeres que Aman demasiado

21 may. 2008

La Represión

Tengo cerca a una persona que se ha acostumbrado por tantos años a negarse a sí misma, que resulta represiva y represora. Ha decidido vivir en el pasado y dejar pasar los días sin ton ni son.

Es una pena porque eso que se guarda y que se niega se escapa de maneras dolorosas que -obviamente- niega y no conceptualiza en su real dimensión: un vicio dañino para la persona y para su familia.

...

A veces sólo hace falta sentarse, y sentirse a sí mismos. Respirar y respirar y sentir que hay vida dentro de nosotros, que nosotros somos vida y que es hoy y ahora el único momento que cuenta.

El pasado sirve como aprendizaje, el vivir de recuerdos es la mejor manera de no vivir... y de ganarse amarguras y decepciones.

Les dejo con esta bonita canción para deleitarse y para pensar: "el futuro aún no existe y el pasado está perdido"

12 may. 2008

Ayudarse es cosa de listos (II)

Luego de meditar sobre un párrafo del Nuevo Testamento pueden surgir muchas dudas. Si no eres creyente (y muchas veces estando deprimidos y amándonos poco, es difícil que creamos en algo) te vas a decir “estás hablando de un libro cuya certeza histórica está en duda” o me puedes decir “dudo mucho de que eso haya sucedido en la vida de Jesús por varias razones”.

Digamos que tienes razón. Eso no es lo importante. Tenemos que concentrarnos en las ideas principales y no andarnos por las ramas en cosas accesorias.


Este árbol no tiene ramas

Concéntrate. Piensa. Lo importante de este relato no es ni su origen histórico ni si es una obra de arte o un libro inspirado por Dios. Aquí es la idea es que desde muchos siglos antes, un autor (Juan o quien fuera) nos dijo cuál era la clave para curarnos. De cualquier mal. Incluso de una parálisis (algo que te impide moverte y que limita o anula tu total libertad).

Es decir que no es un invento nuevo ni un gran secreto. Simplemente nos perdimos en las cosas accesorias. Nos perdimos en las miles de ramas del frondoso árbol de nuestras vidas ¿Pasa seguido, no?

El punto.

Hemos dicho que la idea principal de este relato (Sagrado si eres creyente, o simplemente antiguo, si no lo eres) es que no importa cuál sea el mal que te aqueje, no importa cuánto tiempo lo hayas padecido, no importa si no tienes quién te ayude a solucionarlo, lo único que importa es que quieras solucionarlo y actúes con la fe (o energía positiva) suficiente como para pedirlo (a Dios, al Universo, al Poder, a la Fuerza) y lo obtendrás.

El gran secreto.

El Secreto del Universo del que nos habla Rhonda Byrne es “pedid y se os dará”, “buscad y hallaréis”, “llamad y se os abrirá” (¿les suena familiar?) es “tus deseos son mis órdenes” (¿un genio en una lámpara?)

El secreto del Universo está revelado en un pasaje que ha pasado inadvertido o ha sido interpretado siguiendo los intereses de alguna organización religiosa de turno. El texto es claro y se explica por sí solo: El paralítico estaba seguro de su curación, tuvo fe y… se curó.

Mi experiencia.

Lee bien porque te hablo desde la experiencia y te hablo desde la convicción en mi propia vida: ni el Decano de la Facultad de Psiquiatría de la más prestigiosa universidad del planeta te va a ayudar a superar la depresión, a superar el hoyo, a avanzar, ¡si tú no quieres!!! Y eso cuenta también para todos los medicamentos antidepresivos.
Ni el mejor “hacedor de parejas”, ni la liposucción más perfecta, ni la última moda de París te va a traer un amor verdadero.

Ni las joyas de la corona, ni el oro de Fort Knox te va a dar la sensación de abundancia y libertad que necesitas.

Es simplemente tu cambio de actitud y seguir tu intuición lo que te va a llevar a lograr lo que quieres.

Eres tú el conductor de tu vida. Eres tú el artífice de tu destino. Eres tú el paralítico que toma una decisión entre dejarse morir y con ello perder lo único bueno que tiene (la vida) o en ser más listo, tomar las riendas y sanarse. Y en el momento en que decides curarte… ya empieza la mejoría.

El gran secreto está en ti.

9 may. 2008

Ayudarse es cosa de listos (I)


Evangelio según San Juan


Autor: La Biblia

Capítulo 5: Juan 5
1 Después de esto, hubo una fiesta de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén.2 Hay en Jerusalén, junto a la Probática, una piscina que se llama en hebreo Betesda, que tiene cinco pórticos.3 En ellos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos, paralíticos, esperando la agitación del agua.4 Porque el Ángel del Señor bajaba de tiempo en tiempo a la piscina y agitaba el agua; y el primero que se metía después de la agitación del agua, quedaba curado de cualquier mal que tuviera.5 Había allí un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo.6 Jesús, viéndole tendido y sabiendo que llevaba ya mucho tiempo, le dice: "¿Quieres curarte?"7 Le respondió el enfermo: "Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se agita el agua; y mientras yo voy, otro baja antes que yo."8 Jesús le dice: "Levántate, toma tu camilla y anda."9 Y al instante el hombre quedó curado, tomó su camilla y se puso a andar. Pero era sábado aquel día.
¿Conocían esta historia? Vamos a analizarla un poco más. Hay un hombre lisiado por más de 38 años (casi nada eh) tirado cerca de la piscina de Betseda esperando que alguien lo lance al agua cuando el Ángel la revuelva.
¿Cuál Ángel, cuál agua?
La tradición decía que cada cierto tiempo el Arcángel Rafael bajaba, revolvía el agua de esa piscina y el primer enfermo que entrara, se curaba.
Bueno, digamos que mañana te quedas paralítico y te dicen que hay un agua milagrosa (una pastilla, una inyección, un médico) que sólo curan a los 10 primeros (seamos más generosos que el ángel) y que si accedes a eso, te sanas. ¿Cuál es la decisión inteligente a tomar? ¡¡¡¡Comprarlo!!!!!!! ¡¡Sacar cita!!!! ¡¡¡¡Sanarse!!!
Entonces es lógico que este hombre, postrado 38 años haya dado el primer paso a su curación, que fue, ponerse al borde de la piscina esperando que pase alguien y lo ayude a entrar cuando venga el Ángel.
El paralítico
Resulta que este hombre no tenía quién lo ayude (no tenía dinero para la medicina, no tenía seguro social, no tenía familia) y sin embargo no dijo "maldita sea mi suerte, me voy a dejar morir o voy a arrastrarme a mi casa o voy a ponerme a un lado a convencer a los otros imbéciles de que no existe el Ángel o que la piscina no cura".
Dice el Evangelio que ese hombre siguió allí, esperando, porque sabía que alguien -tarde o temprano- lo iba a ayudar. Y ese "alguien" llegó. No lo empujó al agua (como él pensaba) sino que sin agua ni nada, le dijo "levántate"... y se acabaron los 38 años de sufrir.
Este tipo estuvo esperando pacientemente enviando un mensaje al Universo (o a Dios) que decía "me voy a curar, no sé cómo ni cuando, pero me voy a curar" y ... se curó.
¿Podemos decir que este hombre era un descerebrado e ignorante por esperar? ¿o es fue tan listo como para tomar en sus manos su destino y obtener lo que sabía que iba a obtener?. Tú dirás.
(lee la segunda parte)



6 may. 2008

Una web interesante

Muchas personas me han preguntado sobre libros de autoayuda a la distancia de un click y yo les he dicho que yo me ayudo a mi misma comprando libros y pagando su precio para que el autor reciba lo que es justo.
Sin embargo veo esta web que ofrece GRATIS libros de autoayuda. Así que dense una vuelta por ahí.
Veo que no tienen El Poder de la Intención que realmente vale su precio.

5 may. 2008

Rabia

Hoy por segunda vez en menos de una semana me tuve que sentar a visualizar a una luz violeta transmutando la rabia que siento. Eventos familiares del pasado me hacen enojar y violentarme... el controlar mi violencia me hace sentirme fastidiada.
¿Cuándo acabaré de perdonar y olvidar? ¿O será cierto que requiero ciertas "compensaciones" por abandonos o apariencias de abandonos que sentí en el pasado?
Hay momentos en que necesito sentirme aprobada y no vista como "hiperactiva". ¿Habrá alguien con quien conversar sin mirar una sonrisa burlona?
En fin ... no es buen día para sacar conclusiones.