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22 abr. 2008

HO’OPONOPONO (terapia hawaiana)

LA TERAPIA DEL HO’OPONOPONO PARA RESOLVER CONFLICTOS

La tradicional práctica hawaiana llamada Ho’oponopono quiere decir ‘poner las cosas en orden’ y se refiere a una reunión familiar en la cual las relaciones se ‘arreglan’ a través de debates, confesiones, arrepentimientos, restitución mutua, perdón y plegarias. Esta valiosa herramienta terapéutica, común en las familias tradicionales, tras la llegada del Cristianismo (1820) continuó siendo practicada en la cultura hawaiana. En nuestros días está recibiendo una mayor atención cuando familias y comunidades buscan medios de resolver problemas. Según un psicoanalista moderno “es uno de los más sanos métodos de restablecer y mantener buenas relaciones familiares, que jamás haya instituido una sociedad.”

Para los antiguos hawaianos, las dolencias y las desgracias provenían de desequilibrios entre personas o entre personas y dioses. Consideraban que todas las cosas de la vida estaban en relación y por ello los conflictos entre dos miembros afectaban al grupo entero.

La palabra hawaiana para familia, ohana, se refiere a la familia extensa de relaciones, pero tiene fuerte connotación espiritual. No sólo incluía a los parientes sanguíneos, sino también a los amigos íntimos de la familia, los críos adoptados por familiares, los espíritus de los ancestros muertos y los espíritus guardianes personales.

Con frecuencia, se convocaba una sesión de Ho’oponopono cuando un familiar enfermaba seriamente. Para el método kahuna de cura, un patrón emocional negativo es capaz de bloquear el acceso a los dioses y hacer que todo el trabajo con el paciente quede sin efecto. La sesión esclarecía al kahuna sobre el origen del problema.

A veces, el Ho’oponopono era usado, en una familia con problemas, antes de que naciese una criatura – se pensaba que las desavenencias familiares podrían constituir un obstáculo para un parto sano. También podía convocarse cuando un miembro estaba aprensivo frente a un mal presagio o un sueño perturbador.

Al comienzo del proceso se convocaba una reunión familiar. Se esperaba que todos se esforzasen en participar, trasladándose desde lejos si preciso fuese. Tales encuentros podrían desarrollarse en algunas horas o extenderse durante días o semanas.

Quien lo coordinaba era el ‘cabeza de familia’ o, si los adultos estaban por demás implicados como para permanecer objetivos, un amigo o un kahuna conocido de la familia. La plegaria inicial llamaba a los guardianes familiares pidiendo su presencia y ayuda en el proceso. Los pasos siguientes acompañaban un ritual prefijado: identificar el problema, determinar la transgresión, debatir, detectar implicaciones emocionales negativas, compartir sentimientos, confesiones, resolución del problema, reafirmación de lazos y plegaria final.

En estos pasos había ciertas reglas que observar. Con emociones de por medio, los miembros podían comunicarse a través del líder, sin ira y sin levantar la voz. Se esperaba de todos un espíritu de apertura en la sincera búsqueda de la verdad, sin lastimar ni insultar a nadie. Cuando los ánimos se exaltaban, el líder podía interrumpir, para enfriarlos.

Los familiares intentaban llegar al cierne de la cuestión en un proceso similar a ‘pelar una cebolla’. Al debatir el problema, se llega cada vez más a las capas más profundas. Una vez identificado el problema y discutido en profusión, la familia descubría los aspectos negativos a disolver. Esto puede conducir tanto a confesiones como a restituciones. Cualquier especie de restitución era decidida y aprobada por las partes implicadas.

Entonces, el problema era ritualmente disuelto y ‘cancelado’ por todos los participantes. El líder resumía lo acontecido durante la sesión y verificaba si todos los aspectos habían sido enfocados.

Se hacía una reafirmación de los lazos familiares y una plegaria de cierre. Por lo regular, el Ho’oponopono finalizaba con un banquete.

El segundo paso del proceso – la identificació n del problema – posee en hawaiano el significado más amplio de ‘aunar fuerzas emocionales, psíquicas y espirituales para un propósito compartido’. En el fondo, es la clave del proceso en si – un encuentro mutuo a todos los niveles a fin de poner las cosas en orden. En un parámetro familiar, un remedio poderoso.
En el contexto actual, el Ho’oponopono puede ser usado no sólo por familias, sino también por grupos empresariales, pandillas de amigos, incluso parejas e individuos aislados. Imagina el éxito, en el mundo corporativo, de unas sesiones abiertas y honradas entre empleados al surgir un problema. Observando ciertas reglas, cabe emplear la terapia para dos, incluso sin un líder. La gente puede servirse del Ho’oponopono como parte de la práctica Huna de remover bloqueos y negatividad, a fin de hacer que sus plegarias se vuelvan efectivas, de modo que la energía mana pueda fluir al Yo Superior. Un autor, Allan P. Lewis, propone una práctica general para despejar la mente:

‘Infinito Creador Divino, si yo, mis familiares o antepasados hemos ofendido a Ti o a Tus hijos mediante pensamientos, palabras o actos, desde el comienzo de la Creación hasta lo presente, pido sinceramente perdón, a Ti y a los implicados. Perdona todos los errores y ofensas. Perdona todas las culpas y resentimientos. Perdona todos los bloqueos y fijaciones creadas.’

Morrnah N. Simeona, una profesora hawaiana que imparte talleres internacionales de Ho’oponopono, usa un método escrito. Solicita a los estudiantes que anoten todo lo que desean echar fuera de sus vidas – de esta forma, todo queda ritualmente purificado y disuelto.

La práctica individual requiere un alto grado de preparación mental para que dé resultado. Es preciso dedicarle tiempo y registrar en un diario tus pensamientos y sentimientos acerca de tu problema. En otras palabras, hacer los propios pasos del Ho’oponopono identificando, comprendiendo y planteando tu conflicto. Si no llevas a cabo esos importantes deberes de casa y solamente efectúas el ritual, desaparecerá durante un tiempo, para retornar nuevamente.

Ir al núcleo del conflicto puede llevarte a buscar la ayuda externa de un amigo, consejero o profesional. Haz lo que sea preciso a fin de investigar el área de tu vida que está en desarmonía. Hecho todo esto, busca un medio de actuar en el ámbito material para resolver el problema. Establece ciertas acciones a realizar en el futuro y regístralas. Verifica que tanto tu yo básico (subconsciente) como tu Yo Superior (Súper-consciente) estén de acuerdo con tus acciones. Puesto esto por escrito, haz la limpieza, la cual ritualmente resuelve el problema.

El Ho’oponopono es un ritual muy útil que puede ser usado en situaciones conflictivas en las familias, empresas y grupos. Sus principios subyacentes son:

1. las lesiones, resentimientos, ira, vergüenza o culpa no resueltos, pueden causar dolencias en el cuerpo u otras desarmonías;

2. un problema entre dos miembros afecta al grupo entero;

3. conflictos superficiales con frecuencia son generados por resentimientos ocultos;

4. poderes más elevados asisten a aquellos que trabajan para resolver conflictos;

5. hay fuerzas especiales en los propósitos compartidos de una familia trabajando en conjunto para resolver problemas;

6. el perdón sincero puede remover obstáculos emocionales negativos;

7. las plegarias son esenciales;

8. las relaciones pueden ser curadas.

Condensado de Charlotte Bernev, Hawaiian Mysticism

Realizado por: Jens Federico Weskott - jweskott@uol. com.br

1 comentario:

  1. Por cosas sincrónicas me acaban de enviar un "hooponopono"... mientras yo difundía una oración para las aguas de las plantas nucleares de Japón. Ha sido una sincronicidad muy clara.
    Parece que esta es una de las cosas que tengo (quiero) aprender mientras estoy en cama con licencia.
    GRACIAS!

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