Visita "CAJA DE SUEÑOS"

1 feb. 2009

Una Meditación Simple y Básica.

En primer lugar tenemos que concentrarnos en dos aspectos:

1. La respiración.
2. La concentración.

La Respiración.
El tema de la respiración es básico para empezar en la meditación. Lo digo porque me resulta primordial. La respiración debe ser conciente. Siente el aire entrar hasta la parte mas honda del tronco (si es posible siente cómo se inflan tus pulmones y casi rozan tu vientre). Cuenta hasta 3 retiendo el oxígeno y luego exhala concientemente. Mantente en el vacío y a la cuenta de 3 vuelve a empezar.

La concentración.
A mi me sirve pensar en el color blanco, todos los pensamientos que cruzan mi mente los imagino como gaviotas cruzando, los dejo cruzar. Luego me veo a mi pensando en blanco y empiezo el viaje que previamente determinè hacer (prefiero no improvisar porque ahi es en donde pierdo la concentración).

Una meditación Básica.
Sentada en posición de flor de loto (nací con la disposición física de hacer eso sin que me cause dolor) o de pie, o de la manera cómo estés más cómoda, empiezas con la respiración.
Una vez que hayas alcanzado poner la mente en blanco te concentras en aquella parte de tu cuerpo que se encuentre rozando una superficie (si estás de pie serán las plantas de los pies, si estás sentado será la parte final de la espalda) y empieza a imaginar cómo salen de tu cuerpo unas raíces y siente cómo traspasan las capas de la tierra y llegas al centro de la tierra. Siente la conexión de tu ser con la tierra, dale las gracias y deposita en ella todo lo que no quieres conservar dentro de ti.
Respira. Y siente la energía de la madre tierra subiendo por tu cuerpo y llegando e inundando tu corazón.
Sigue subiendo la energía pura original y llega a la parte más alta de tu cabeza en donde sientes cómo de tu coronilla se elevan otras raíces, pero esta vez al cielo. Permite que fluya en tu cuerpo la energía de la tierra y la del cielo.
Pide a tus guías que te muestren el camino y déjate guiar con paz.

Esta música puede ayudarte.

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